Josep Maria Subirachs: Materiales y Texturas


29/05/2015 Facebook Twitter LinkedIn Google+ Novartia Subastas


Numerosos museos y lugares públicos, han sido testigos de su creatividad artística que  define a  Josep Maria Subirachs como uno de los escultores españoles contemporáneos más importantes, que lo hizo acreedor de una multitud de reconocimientos por sus obras, que reflejaban la “reivindicación de la vida y la creación frente a la muerte y la destrucción”, a través de diversos materiales y texturas, la escultura en España no se puede entender sin Subirachs.

De familia humilde, Subirach en su adolescencia no pudo ingresar a estudiar arquitectura, pero en cambio se hizo aprendiz de decorador, de esta forma dio sus inicios en el mundo del arte. Sucesivamente, fue adquiriendo más conocimientos sobre técnicas artísticas, haciéndose principiante de decorador, retocador en un taller de imágenes, adjunto de un anticuario, mecánico, herrero de bases de lámparas y dibujante de publicidades.

Tomó clases de dibujo en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, mientras era aprendiz del escultor Enric Monjo, durante la época de los 40. Ya para el año de 1947, se inicia como alumno de Enric Casanovas, Presidente de la asociación de Las Artes y los Artistas, quien ahondó la mirada de Subirachs en el novecentismo.

La Casa del Libro de Barcelona, fue la pionera en exponer las obras del artista durante el año de 1948, momento en el que presentó diez esculturas y seis dibujos. Posterior a esto, Subirachs formó parte de la exposición en el II Salón de Octubre de Barcelona, donde exhibió su arte hasta mediados de 1957.

Fue “Forma 212”, su primera muestra abstracta donde un lenguaje simbólico desprendió la mezcla texturas y cromatismo que absorbió en un proceso evolutivo de arte que vivió durante su viaje a París y Bélgica, que desencadenó en el abandono de la figuración, enfocándose en la abstracción.

Como es común en los escultores, el homólogo inglés Henry Moore cautivó a Subirach, una vez que este se muda a Francia para cursar estudios, gracias a una beca del Cercle Maillol del Instituto Francés de Barcelona, en el año 1951. Dos años más tarde, ingresa a la plantilla de la comisión organizadora de la Associació d’Artistes Actuals (AAA) y obtuvo el Primer Premio de Escultura en el “Salón de Jazz” de Barcelona.

En período de 1954-1956, viaja a Bélgica y es ahí cuando su fama se dispara, y comienza a dedicarse profesionalmente a la escultura, recibiendo numerosos pedidos del coleccionista Rémy Vanhoidsenhoven.

Realizo obras como “La Torre de Babel” (1955), en su etapa abstracta, y a finales de los cincuenta, se interesó por materiales como el hierro, utilizando técnicas de soldadura. De igual manera, introdujo otros materiales como bronce, hormigón, terracota, gres, cerámica y madera, resaltando las propiedades de cada uno.

Escultura de Subirachs

Inclusive incorporó bloques de piedra, y fusionó el hierro y la madera, estos últimos elementos, dieron paso a obras como Tekel (1958), que le valió el Premio de Escultura Julio González.

Entre 1959 y 1961 realizó diversas esculturas para la iglesia de la Virgen del Camino (León), donde realizó las colosales figuras de la fachada que representan a la Virgen y los doce apóstoles, cuatro puertas esculpidas en bronce y diversos elementos para el interior del templo.

De igual manera, inicia una serie llamada “penetraciones y las tensiones”, con tornillos de hierro y piezas encajadas. En esta etapa destaca como obra más representativa la del Monumento a las Olimpiadas de México (1968, México DF).

En los 70’s, se adentró tanto en el grabado calcográfico, como en la litografía. Para1986, Subirachs tuvo el placer de continuar la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, que Gaudí había dejado incompleto.

Subirachs

Falleció a los 87 años en el 2014, debido a una prolongada enfermedad neurodegenerativa que lo había acompañado en sus últimos años y que le había obligado a abandonar la práctica de la actividad artística en 2010.